Puerto Rico dejó el corazón en la cancha y firmó una actuación gigante en la Primera Copa Mundial de Baloncesto 3x3 Unificado de Olimpiadas Especiales. Aunque el oro se escapó ante República Dominicana, la Selección boricua brilló con fuerza para colgarse la medalla de plata.
El ambiente en el Distrito T-Mobile fue puro fuego: un juegazo intenso, parejo y lleno de emoción que mantuvo al público en pie hasta el final.
Respeto total para ambos equipos por representarse con orgullo y dejarlo todo en la duela.